Publicación Artesanal sobre Cultura Popular

Lou Reed: Un camino por el lado salvaje, entre espejos y animales de Rock and Roll

“Seré tu espejo que refleja lo que eres, en caso de que no lo sepas. Seré el viento, la lluvia y el atardecer, la luz en tu puerta para mostrarte que estás en casa.” Lou Reed, “I`ll be your Mirror”, 1966.
Lou Reed

Muy atrás en mi memoria, durante los anos 70s, cuando era de rigor después de la salida de la escuela en mi caso, que mi papa nos recogía, iba sonando un programa en la extinta Radio Uno llamado “El Matizable de Medio Día”. Una de las canciones que más sonaba durante ese programa, era “Walk on the Wild Side”. Para aquellos tiempos, mientras la oia por lo menos tres veces por semana, no tenía la más mínima idea de que era The Velvet Underground, y mucho menos quien era ese individuo con una voz peculiar, que con el tiempo se convertiria en uno de mis artistas favoritos de siempre: Lou Reed. Para este tiempo le recuerdo, ya que el próximo mes se cumplirán 9 años de su partida. Sin embargoo, ese fue el primer contacto con este artista, con este poeta y escritor que posteriormente sería una gran influencia e inspiración y que, me seria mi fiel amigo con su musica, sus canciones y su peculiar forma de cantar, durante este cumulo de experiencias y circunstancias que llamo mi vida.

Posteriormente, recién salido del colegio y por mis primeros días en la Universidad de Costa Rica, alguien me llevó a una compra y venta de unos amigos de el, donde vendían discos usados a 200 colones. Principalmente, la sugerencia de este amigo, fue que escuchara a Lou Reed, y que comprara The Blue Mask que ahí estaba en tan irrisible precio. Lo compré, lo llevé a mi casa y lo puse en mi viejo tornamesa. A partir de ese momento, Lou Reed llegó a mi casa en serio para quedarse. Me enamoré de aquel disco de fondo negro y letras blancas, con una cara azúl que apenas se veía.

Ya conociéndole, cada vez que encontraba uno de sus trabajos en discotecas y compra y ventas; donde fuera que los encontrara, no los dejaba escapar. Poco a poco, mi colección de albumes del artista creció y creció…y entonces, la cosa fue al reves. Ahí, ya cuando conocía algo de su obra, por ahí de 1988, llegó a mis manos un peculiar disco, el cual era para mi en ese tiempo nada mas que una referencia, pues no tenia ni la mas remota idea de que o como seria: The Velvet Underground and Nico. Para este tiempo, recuerdo que un caballero llegaba todas las noches a la Plaza de la Cultura y colocaba muchos discos en formato de acetato en la acera, y algunos discos compactos (que ya se podían conseguir usados a un excelente precio), y de ahí salieron varias joyas que aun conservo: Muchos de Roxy Music, algunos de Lou Reed, el True Stories de Talking Heads, y muchos otros más que compré más que nada por curiosidad o referencia, como el de los Velvets.

Cuando la aguja entró en contacto con el surco, y comenzó a sonar “Sunday Morning”, en la casa de mis amigos Gomez, me dí cuenta de que estaba oyendo algo realmente distinto a lo que había escuchado antes. No esperaba un sonido tan dulce, e incluso, no reconoci la voz de Reed al decir “Watch out, the worlds behind you…” Era una voz eterea, casi andrógina, irreconocible. Luego, al llegar “Waiting for the Man”, la cosa cambio, ya era la voz que ya conocía -hasta sus últimos años, en que se volvió un poco aburrido y repetitivo- con la energía y actitud que siempre le caracterizó. Y el disco cada vez se volvio más y más extraño. Pero no dejaba de ser fascinante. Los sonidos que John Cale sacaba en “The Black Angels Death Song” eran realmente alucinantes, pero al llegar el final de European Son, ya estaba deseando que el disco terminara,,era realmente muy cansado, y había que estar de ánimo y preparado para aquel bombardeo de sonidos y de propuestas musicales. No es de extrañar porque el disco tuvo tan poca acogida para el momento en que salió. El mundo no estaba preparado para aquello. No estaba preparado para letras tan crudas y sonidos tan asonantes, unidos en tan singular amalgama de ideas y de conceptos tan volados como el sadomasoquismo de “Venus in Furs” o la tristeza de “All Tomorrows Parties”…no era el momento para que una canción que contaba explícitamente el como un joven iba a buscar a un traficante para satisfacer su necesidad por drogas, como lo hace en “Wating for the Man” o “Heroin”. Ni tampoco para un desmadre como “The Black Angels Death Song” o “Run Run Run”. Lo mas pop, creo que serian en este caso “Sunday Morning” o “There she goes again”. O resonancias de La Dolce Vita de Fellini, -donde la mismisima Nico aparece- en la cancion “Femme Fatale.” Estamos aquí frente a una obra novedosa, transgresora y revolucionaria.El tiempo probaría que este sería un album de enorme influencia para artistas más jóvenes, quienes con el tiempo, harian covers de estas canciones, como R.E.M o Beck, por citar dos que se me vienen a la cabeza en este momento.

La obra de Reed dejó una fuerte huella en mi. A sus Ray-Ban, jackets de cuero y botas lo que les sobra es estilo. Sus letras, su actitud intransigente y rebelde…sus distorsiones y sus melodías, han sido, son y serán una luz para el consuelo de mi ser para cuando me siento feliz y para cuando me siento triste. Me ha acompanado cuando he reído, cuando he llorado, cuando he estado enojado o enamorado. En soledad y en compañía. Me hizo pensar, me hizo reír, me sorprendió, logró deprimirme incluso…llenó mis tardes aburridas, hizo mas llevaderas mis idas en los buses a trabajos y centros de estudios, a como también idas a la playa o a montanas. Le he escuchado con mis amigos, y con personas que no están. Por eso más que nada le extrañaré. Aunque a partir de los 90s le perdí la pista, en vista de que sus ultimos trabajos en aquel tiempo se me hicieron mas bien un poco aburridos, siempre estara conmigo. No importa. Desde 1987, sus canciones estarán grabadas en lo más profundo de mi alma y corazón.

Una cosa si es un hecho: Es un amigo que ha partido hacia otro plano, no está muerto. Siempre le tengo presente  incluso cuando ya llevamos casi 9 años de su partida, que fué el 27 de octubre del 2013. Sé que cada vez que ponga “The Blue Mask” a sonar en la casa, recordaré especialmente las frases que el mismo le dedicó al poeta Delmore Schwartz: “I miss all your funny ways and the brilliant things you said…” O lo que dice en “Turn to Me”, del disco New Sensations”: “I’m the one who loves you, you can always give a call…

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