Hoy hablaremos sobre una banda que nunca se detuvo en su proceso creativo, y que tuvo por lema “Roxy Music siempre evoluciona”
Formación Inicial de Roxy Music
Comencemos por el principio. Su alineación estaba compuesta, para el tiempo en que firmaron su contrato discográfico con Reprise Records, por Bryan Ferry en la voz y piano, Brian Eno, manipulando sintetizadores y cintas, Graham Simpson en el bajo, Andrew Mackay en lo que corresponde a oboe y saxofón, en la batería Paul Thompson y finalmente Phil Manzanera en las guitarras.
El Desafío del Mercado Norteamericano
La banda, nacida en 1971, fue un éxito inmediato en el Reino Unido y Australia, aunque el mercado norteamericano resultó un desafío. Su sello discográfico, ATCO en Estados Unidos, hizo lo posible por facilitar la aceptación de su sonido. Recuerdo ver un anuncio en una vieja Playboy que los describía como únicos, sin comparación con bandas americanas. Su música, un pop experimental y sofisticado, destacaba por armonías e instrumentación innovadoras. Este vanguardismo se atribuye a la formación artística de Ferry, Mackay y Eno. Era un pop donde la experimentación y su sofisticación alcanzaba un nivel alto; en donde tanto las armonías e instrumentación tenían especial realce. Para ese momento, Roxy Music siempre evoluciona, adaptando su sonido a nuevos públicos.
Roxy Music y el Glam Rock
Para este momento, ya su sóla apariencia escapaba totalmente de cualquier convencionalismo. Sin embargo, ya para esos días, estaba el Glam Rock en todo su apogeo, y artistas y bandas como David Bowie, Mott the Hoople, Sweet, Gary Glitter, Sleade, T-Rex eran quienes dominaban las listas de popularidad, y competían por el aspecto más brillante, chillón y colorido. En estas nuevas tendencias, el sonido del bajo tenía un especial protagonismo. Pero para ese momento, la banda estaba aún apenas consolidando su identidad. Este primer disco salió en 1972, y llevaba el mismo nombre de la banda.
La Continuidad de Roxy Music
Su segundo lanzamiento, siguió los parámetros del anterior. Su nombre: For Your Pleasure. Yo siempre he sentido este disco como una continuación del anterior, igualmente bueno, armónico y diferente de las demás bandas que les rodeaban. Pero los días con Eno dentro de la agrupación, estaban llegando a su fin.
Los Años con Jobson
Para bien o para mal, ocurrió lo que siempre ocurre cuando en una banda hay dos mentes creadoras y se disputan de una forma u otra el la luz del reflector principal. Bryan Ferry e Eno eran aquí el eje creativo y eran quienes disputaban ese lugar. La contienda la perdió Eno, y se retiró de la banda. Le sustituyó Eddie Jobson, en el disco que considero más flojo de la banda. Quizá esto se dé, por ser un momento de transición. Y por cierto: es aquí donde viene la única pieza de Roxy Music que no soporto: «A Song for Europe». Esta producción se llamó «Stranded». Ya el sonido comienza a sentirse distinto, más maduro, y con una identidad más definida. Y los atuendos de los músicos igualmente mutaban de ropajes de colores brillantes y estrafalarios, a algo más sobrio. Pero aún faltaba mucho mucho más.
El Éxito Continuo de Roxy Music
Su siguiente álbum fue Country Life, que me gusta muchísimo más. Conste, no estoy diciendo que sea «mejor», simplemente me gusta más. Tiene canciones mucho más accesibles que el impopular anterior, y se siente ya que estamos frente a una banda completamente consolidada. El momento de gloria estaba por llegar a su cénit con una de sus obras maestras: «Siren», de 1975. Este es un disco maravilloso, donde Jerry Hall -quien fuera la pareja de Ferry para entonces, y que después se convertiría en la esposa de Mick Jagger- protagoniza la hermosa y azulada portada. Varios ya clásicos de esta banda vienen en este disco, de los cuales resaltan «Both Ends Burning» y «Love is The Drug». Pero el resto del material es impecable, bello. Uno de los momentos más documentados de su carrera.
La Transición de Roxy Music
Todo lo bueno -y lo malo también- tiene un final. Tras el éxito de Siren, Jobson se fue y ayudó a muchas bandas de aquellos tiempos, como UK o King Crimson, pero creo que se quedó más tiempo en las filas de la banda de Ian Anderson, Jethro Tull. Con la partida de Jobson, la banda se da un descanso hasta 1979.
La Madurez con "Manifesto"
Nos acercamos al final de los setenta, y la llegada de los 80s, donde tuve la suerte de crecer. Nuevos sonidos, tendencias y formas estaban comenzando a ver la luz. Trabajos de artistas como Bowie o Gabriel nos hacían entrever que traería la década. Roxy Music no fue la excepción. Cuando “Manifesto” aparece, la imagen de la banda es de madurez, musical y visual. Ya no eran los bichos extraterrestres de Top of the Pops. Ahora, una banda elegante, buen gusto y elegancia. Así seguirían en sus siguientes producciones. Sonido oscuro, New Wave marcado, sobresaliendo en la tendencia. No una «bricadera» típica del New Wave, sino sobrio, distinguido, rejuvenecido y perfeccionado. Roxy Music siempre evoluciona, reinventando su sonido y estilo.
La Accesibilidad con "Flesh and Blood"
Para cuando sale “Flesh and Blood”, vemos un disco accesible, bonito, nada espectacular. Sonido ochentero, depurado. Destinado al éxito, logrado en Japón, Europa y Australia -top 10-, aceptación discreta en Estados Unidos, posición 35. Sobresalen covers de The Birds y Wilson Pickett. Hurgando en una compra y venta, encontré un disco de 45 de Roxy Music, nombre visto, pero no escuchado. Lo compré a ciegas. Me gustó. El single “Over you” promocionó “Flesh and Blood”. Ahí comenzó mi interés por la banda. Pronto, toda la discografía en mis manos. Roxy Music siempre evoluciona, explorando nuevos sonidos y audiencias.
Tributo a John Lennon
Desgraciadamente, el 8 de diciembre de 1980 se dio un acontecimiento que no dejó a nadie indiferente: John Lennon fue asesinado en las afueras del Edificio Dakota en New York, su residencia. Dolidos los miembros de la banda por el trágico suceso, graban una pieza en honor al ex-Beatle, haciendo un cover de su hermosa melodía «Jealous Guy», la que a la fecha, se ha convertido en uno de sus más aclamados éxitos.
La despedida: Avalon
La agrupación continúa con su sonido igual y cierra su carrera -en estudio- con mi gran favorito: «Avalon». Este ha sido uno de los discos que más han sonado en mi casa, desde que me lo regalaron en una navidad a finales de los ochentas. Es un disco venerado aquí, y nos trae muchos recuerdos de muy buenos tiempos vividos con amigos que ya no están por diversas razones. Pero es un disco hermoso, no me canso de escucharlo día o noche. Roxy Music siempre evoluciona, dejando un legado musical perdurable.
Caminos separados y reencuentros
Cada quien hizo casa por su lado: Ferry hizo desde los días de Stranded carrera solista paralela a la banda. Manzanera e Eno formaron una banda llamada 801, y se han dedicado a sus carreras solitarias con gran éxito. Eno se ha dedicado a producir para bandas a las cuales les ha dado su toque Midas: ejemplo de ellas son U2, Talking Heads, Ultravox y Coldplay. Bandas que, antes de Eno sonaban bien, pero él llegó a pulir y sacar de ellas lo mejor que han podido ofrecer. Manzanera, por su parte, en los últimos años ha estado muy activo junto con su gran amigo David Gilmour de Pink Floyd, ayudándole tanto en proyectos de la banda (el ayudó fuertemente en la producción de «A Momentary Lapse of Reason» de Pink Floyd), como en otros trabajos. «Rattle That Lock» es un buen ejemplo.
Roxy Music se ha reunido algunas oportunidades para dar presentaciones en vivo hace algún tiempo, más siento que se convirtieron en una rockola. Tocan lo mismo de siempre. Es obvio que la razón detrás de esto es que no han grabado nada nuevo desde 1982 como banda. Es una lástima. Creo que sería bueno que hicieran un último disco sólos, su combinación de músicos (Ferry, Manzanera y MacKay) es de esos trípticos irremplazables dentro de la historia del rock.
Seguimos sin encontrar nada que suene remotamente como ellos.
